BEV, PHEV, HEV, MHEV y REEV: las siglas de la electrificación

BEV, PHEV, HEV, MHEV, REEV… La electrificación está sumando alternativas al mercado automotor, pero también un pequeño diccionario de siglas que puede complicar una pregunta aparentemente sencilla: ¿qué tipo de auto estoy mirando? ⚡🚗

La diferencia no es menor. Algunos vehículos funcionan exclusivamente con electricidad y necesitan enchufarse. Otros combinan electricidad y combustible, pero también requieren carga externa. Hay híbridos que nunca pasan por un cargador y también eléctricos que incorporan un motor a combustión para extender su autonomía.

Entender esas diferencias se vuelve cada vez más relevante. Según cifras de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), entre enero y agosto de 2026 se comercializaron en el país 39.769 vehículos nuevos de cero y bajas emisiones.

Dentro de ellos, los modelos electrificados enchufables alcanzaron 12.702 unidades, un 143,4% más que en el mismo período de 2025.

Entonces, partamos por lo básico: ¿qué significan BEV, PHEV, HEV, MHEV y REEV?

BEV: un vehículo 100% eléctrico 🔋

BEV significa Battery Electric Vehicle.

Es la categoría más fácil de distinguir porque no utiliza un motor a combustión. Uno o más motores eléctricos impulsan el vehículo y obtienen su energía de una batería que debe cargarse conectándola a una fuente externa.

Por eso, cuando hablamos de autonomía en un BEV nos referimos a cuántos kilómetros puede recorrer utilizando la energía almacenada en su batería.

Durante los primeros ocho meses de 2026 se comercializaron en Chile 6.902 vehículos 100% eléctricos, un crecimiento de 102,3% frente al mismo período del año anterior.

PHEV: el híbrido que también se enchufa

PHEV significa Plug-in Hybrid Electric Vehicle o híbrido enchufable.

Aquí encontramos un motor eléctrico, una batería recargable externamente y un motor a combustión.

La diferencia frente a otros híbridos es importante: un PHEV puede realizar determinados desplazamientos utilizando exclusivamente electricidad y, cuando resulta necesario, utilizar el sistema híbrido para continuar el recorrido.

Esto explica también por qué en sus fichas técnicas podemos encontrarnos con dos autonomías diferentes: eléctrica y combinada.

En Chile, los PHEV alcanzaron 4.955 unidades entre enero y agosto de 2026, creciendo 181,9% respecto del mismo período de 2025.

HEV: el híbrido que no necesita enchufe

HEV corresponde a Hybrid Electric Vehicle y es lo que habitualmente conocemos como híbrido convencional o autorrecargable.

También combina un motor eléctrico con uno a combustión, pero existe una diferencia fundamental respecto del PHEV: no se conecta a la red eléctrica para cargar su batería.

Esta obtiene energía principalmente mediante el frenado regenerativo y el propio funcionamiento del vehículo.

El sistema eléctrico complementa al motor a combustión y permite reducir el consumo de combustible sin que el conductor tenga que conectar el auto a un cargador.

MHEV: una electrificación más ligera

MHEV significa Mild Hybrid Electric Vehicle, también conocido como microhíbrido o híbrido ligero.

En este caso, el sistema eléctrico tiene una participación más limitada y asiste al motor a combustión en determinadas situaciones, como partidas o aceleraciones.

Tampoco necesita conectarse a la corriente y, a diferencia de un híbrido convencional, el aporte del sistema eléctrico es más acotado.

Por eso, aunque un MHEV incorpora electrificación, no funciona de la misma manera que un HEV y mucho menos que un PHEV o un eléctrico puro.

REEV: eléctrico con un motor que extiende su autonomía

REEV significa Range Extended Electric Vehicle o vehículo eléctrico de rango extendido.

En este tipo de arquitectura, la propulsión del vehículo está a cargo del sistema eléctrico, mientras el motor a combustión cumple la función de generar electricidad para extender la autonomía cuando disminuye la energía disponible en la batería.

Es decir, el motor a combustión funciona como generador y no como la fuente principal de propulsión de las ruedas.

Cuando además la batería puede cargarse conectando el vehículo a una fuente externa, aparece la denominación P-REEV, precisamente la categoría utilizada por ANAC en sus estadísticas.

Entre enero y agosto de 2026 se comercializaron en Chile 845 unidades P-REEV.

“A medida que aumenta la oferta de vehículos electrificados, también es importante que las personas puedan entender qué están comparando. Un híbrido, un híbrido enchufable y un eléctrico responden a necesidades y formas de uso distintas”, explica Pablo Contreras, Product Manager de Lynk & Co Chile.

kW y kWh: se parecen, pero no significan lo mismo

Las tecnologías de electrificación no son las únicas que llegan acompañadas de nuevas siglas y unidades.

Dos aparecen constantemente al revisar las características de estos vehículos: kW y kWh.

Los kilowatts (kW) miden potencia. Pueden utilizarse para expresar tanto la potencia que entrega un motor como la potencia máxima que un vehículo puede recibir durante una carga.

Los kilowatt-hora (kWh), en cambio, indican la cantidad de energía que puede almacenar una batería.

¿Una batería con más kWh significa automáticamente más kilómetros de autonomía? No necesariamente.

También influyen factores como el peso del vehículo, su aerodinámica y la eficiencia del sistema. Por eso, comparar dos eléctricos únicamente por la capacidad de sus baterías puede entregar una imagen incompleta.

AC y DC: ¿qué cambia al momento de cargar? 🔌

Cuando el vehículo necesita enchufarse aparece otra distinción habitual: AC y DC.

La corriente alterna (AC) es la más habitual en hogares y cargadores de menor potencia.

La corriente continua (DC) permite realizar cargas más rápidas y se utiliza principalmente en estaciones especializadas, ya que su instalación domiciliaria requiere una mayor infraestructura eléctrica.

Por eso, al comparar vehículos enchufables no basta con conocer el tamaño de la batería. También resulta relevante revisar qué tipo de carga admite el vehículo y qué potencia puede recibir.

Autonomía eléctrica y combinada: tampoco son lo mismo

Esta diferencia es especialmente importante al mirar las especificaciones de un híbrido enchufable.

La autonomía eléctrica corresponde a la distancia que el vehículo puede recorrer utilizando exclusivamente la energía almacenada en su batería.

La autonomía combinada, en cambio, incorpora el funcionamiento conjunto del sistema eléctrico y el motor a combustión.

Lynk & Co comercializa actualmente en Chile dos SUV PHEV que permiten visualizar esa diferencia.

– El Lynk & Co 01 PHEV ofrece hasta 75 kilómetros de autonomía WLTC en modo 100% eléctrico y 750 kilómetros de autonomía combinada.

– El Lynk & Co 08 PHEV, por su parte, incorpora una batería de 39,6 kWh y alcanza hasta 245 kilómetros de autonomía WLTC en modo eléctrico puro y 1.400 kilómetros de autonomía combinada.

Estas cifras corresponden a las autonomías declaradas para ambos modelos y sirven como referencia para entender la diferencia entre los dos conceptos.

Entonces, ¿qué tecnología conviene?

No existe una única respuesta porque BEV, PHEV, HEV, MHEV y REEV representan formas diferentes de electrificación.

Un BEV depende completamente de la electricidad y de la carga externa. Un PHEV combina propulsión eléctrica y un motor a combustión y puede enchufarse. Un HEV utiliza ambos sistemas sin necesidad de carga externa; un MHEV incorpora una asistencia eléctrica más limitada; y en un REEV la propulsión es eléctrica, mientras un motor a combustión funciona como generador para extender la autonomía.

Por eso, antes de comparar autonomía, potencia o precio, hay una pregunta bastante más básica que conviene responder: ¿qué tecnología estoy comprando y cómo funciona realmente?

Con 39.769 vehículos nuevos de cero y bajas emisiones comercializados en Chile durante los primeros ocho meses de 2026, entender BEV, PHEV, HEV, MHEV y REEV está dejando de ser conocimiento reservado para quienes siguen de cerca el mundo motor.

Cada vez más, es información necesaria para entender qué estamos comparando antes de elegir un vehículo. ⚡🚘