Por: Jorge Morales Guzmán Director General de HORUX Latam
Diciembre es un mes de balances, pero para quienes trabajamos en seguridad vial, el cierre de 2025 nos entrega una cifra alarmante que no permite más esperas. Según los datos más recientes, Chile ya registra 1.470 fallecidos por accidentes de tránsito en lo que va del año, lo que representa un aumento del 5,2% respecto al total de 1.439 víctimas fatales del 2024.
En nuestras carreteras, la somnolencia no es solo una sensación, sino también una amenaza mortal. Como parte del Pacto Nacional por la Seguridad Vial, en HORUX Latam vemos con preocupación cómo el agotamiento acumulado se mezcla con una realidad biológica ignorada. El Dr. Patricio Ruedi, director médico del Instituto Chileno de Neurología, es enfático en señalar que la somnolencia no es falta de voluntad, sino un proceso neurobiológico donde el cerebro, simplemente, se apaga.
Existe un símil científico vital: manejar cansado es tan peligroso como manejar borracho. La campaña de CONASET, “Mateo, un buen tipo”, nos muestra cómo un hombre ejemplar termina convertido en un asesino por decidir conducir ebrio. Aunque la causa sea distinta, el desenlace es el mismo para quien conduce bajo somnolencia extrema: una persona “buena” protagonizando una tragedia irreversible. Lo vimos recientemente en la Ruta 5 Norte, a kilómetros de Pozo Almonte, donde se investiga un accidente fatal tras viralizarse el impactante video de un conductor que se habría quedado dormido al volante. Estas imágenes son la prueba gráfica de que el sueño no avisa, sino que simplemente entra y destruye.
Cuando el cerebro llega a su punto crítico por fatiga, ocurren los microsueños que son episodios involuntarios de hasta tres segundos donde el conductor pierde la conciencia sin percibirlo. A 90 km/h, solo dos segundos de desconexión equivalen a recorrer 50 metros, casi media cancha de fútbol, a ciegas.
¿Cómo combatir un enemigo que el conductor no siente? La respuesta es la tecnología de anticipación. Sistemas como Guardian Generación 3 detectan micro-indicadores antes del microsueño. Solo en 2024, registramos más de 65.000 eventos críticos en rutas chilenas, demostrando que el problema es sistemático.
La ciencia, la tecnología y el correcto cuidado de la privacidad pueden y deben convivir para asegurar que el progreso no comprometa la integridad de las personas. Nuestra alianza con el Instituto Chileno de Neurología refuerza que, si bien la tecnología detecta el riesgo, la salud y el descanso son la base de la solución. En estas fiestas, el mejor regalo es llegar. No permitamos que el cansancio o una mala decisión nos quiten el próximo año. La tecnología hoy permite asegurar que ningún “buen tipo” falte en la mesa este fin de año.

