Hay eventos que son más que un encuentro automotriz, y el Porsche Parade 2025 volvió a demostrarlo. Más de 150 vehículos —entre clásicos que despiertan nostalgia y modelos actuales que siguen expandiendo la herencia deportiva— llegaron hasta Lago Valle Maipo, dando vida al encuentro más icónico de la comunidad Porsche en Chile. 🚗✨
Aunque la convocatoria se lee como un gran número, lo que realmente mueve este evento es otra cosa: la comunidad. Familias, clientes, fanáticos de la marca y simple gente curiosa se dieron cita en una jornada donde tradición, diseño y pasión compartieron pista.
Un desfile que ya es parte del ADN Porsche
Como cada año, uno de los momentos más esperados fue el desfile de autos, una hilera casi hipnótica de motores bóxer, siluetas inconfundibles y colores que iban desde el clásico Guards Red hasta tonalidades especiales de los programas de personalización. El ruido ambiente dejaba claro que, más allá de cualquier rango de precio, aquí todos hablan el mismo idioma: el de la conducción.
Un encuentro que crece junto a su comunidad

La edición 2025 reafirmó que el evento ya no es solo para coleccionistas o puristas. El Porsche Parade logró convocar a distintos públicos, incluidos nuevos entusiastas que se suman a una comunidad que se ha expandido rápidamente en Chile.
Durante el encuentro, los asistentes pudieron recorrer la exhibición, participar en actividades preparadas para la ocasión y, sobre todo, reencontrarse con esa mezcla tan particular de herencia deportiva y cultura automotriz que caracteriza a la marca.
Una pasión que no busca frenos
Vicente Díaz, Brand Manager de Porsche en Chile, lo resumió durante la jornada: la pasión por la marca “no es racional ni moderada”. Y basta ver al público para comprenderlo. Hay un vínculo transversal que une a quienes participan del Porsche Parade: orgullo, identidad y una energía que se contagia. 🔥
Tradición que se mantiene, comunidad que avanza

Con esta edición, Porsche en Chile —distribuido por Inchcape Américas— vuelve a situar al Parade como una de las experiencias más significativas para la comunidad local. No se trata solo de exhibir autos: es un espacio donde convergen historias, generaciones, estilos de vida y el gusto por una conducción que combina tecnología, herencia y emoción.
El resultado es un encuentro que mira hacia adelante sin perder de vista lo que lo hace especial: una comunidad fiel, diversa y cada vez más grande.

