Si todavía piensas que smart es sinónimo de esos diminutos autos biplaza para estacionar de frente en la calle, es momento de resetear la mente. La marca se reinventó por completo bajo la alianza de Mercedes-Benz y Geely, y el resultado es una nueva generación de vehículos 100% eléctricos dispuestos a romper esquemas.
Nos pusimos al volante del smart #3, su propuesta más deportiva con silueta SUV Coupé. ¿Es tan tecnológico y entretenido de manejar como parece? Te lo contamos todo en esta prueba a fondo, con el sello de AutoMujer.
Diseño: Un imán de miradas con silueta aerodinámica
Lo primero que hay que decir del smart #3 es que en vivo impacta. Tiene unas proporciones perfectas: es más largo, más bajo y más ancho que su hermano menor (el smart #1), lo que le da una impronta mucho más plantada, musculosa y deportiva en la calle.
El diseño exterior está firmado por Mercedes-Benz, y se nota. Las líneas son sumamente fluidas y orgánicas (nada de formas rígidas), pensadas para cortar el viento con la máxima eficiencia. Destacan los focos LED unidos por una línea lumínica tanto adelante como atrás, las manillas de las puertas ocultas que se despliegan automáticamente al acercarte, y unas llantas de aleación bitono con un diseño muy futurista. La caída del techo estilo coupé hacia la parte trasera es, sin duda, su rasgo de personalidad más potente.
Interior: Un viaje al futuro (con ADN de Mercedes-Benz)
Al abrir la puerta —que por cierto, no tiene marco en las ventanas, un detalle súper chic y deportivo—, entramos a un habitáculo que respira calidad premium. La influencia de Mercedes-Benz es innegable en la calidad de los materiales, las texturas suaves al tacto y la solidez de las terminaciones.
La gran protagonista es la consola central flotante en forma de “T”, que te envuelve y te hace sentir en una verdadera cabina de avión. En el centro reina una pantalla táctil de 12,8 pulgadas con una resolución increíble, un sistema de infoentretenimiento súper fluido y un avatar (un simpático guepardo en este modelo) que responde a tus comandos de voz para cambiar la música, subir el aire acondicionado o abrir el techo. Frente a la conductora, un panel digital estilizado de 9,2 pulgadas cumple la función de tablero con la información justa y necesaria.
¿Y el espacio? A pesar de la caída del techo, la habitabilidad trasera es una grata sorpresa gracias a una distancia entre ejes muy generosa. Dos adultos viajan con total comodidad para las piernas. El broche de oro lo pone el techo panorámico gigante, que inunda el habitáculo de luz natural (aunque no tiene cortina física, el aislamiento térmico está muy bien resuelto). El maletero cumple bien con 370 litros, sumando un pequeño espacio extra bajo el capó delantero (frunk) ideal para guardar los cables de carga.
Al volante: Silencio, aceleración y mucha diversión
Manejar un auto eléctrico siempre es una experiencia diferente, pero el smart #3 lo lleva un paso más allá. Cuenta con un motor eléctrico en el eje trasero que entrega 272 CV de potencia y un torque instantáneo.
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La respuesta al acelerador: Es inmediata. Salir de un semáforo o hacer un adelantamiento en autopista te saca una sonrisa de la cara automáticamente; acelera de 0 a 100 km/h en poco más de 5 segundos, una cifra digna de un deportivo tradicional.
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Comportamiento dinámico: Al tener las baterías en el piso del auto, el centro de gravedad es bajísimo. Esto se traduce en un auto que va sobre rieles en las curvas, transmite muchísima seguridad y no se balancea nada. La dirección es directa y precisa.
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Autonomía real: Equipado con una batería de 66 kWh, homologa unos 455 kilómetros de autonomía(ciclo WLTP). En el uso diario, esto significa olvidarte por completo de los cargadores durante varios días a la semana. Además, admite carga rápida, pasando del 10% al 80% en menos de 30 minutos.
Seguridad inteligente
Como no podía ser de otra manera para un vehículo desarrollado junto a Mercedes-Benz, el smart #3 viene equipado hasta el techo en seguridad. Cuenta con el paquete smart Pilot Assist, que incluye control de crucero adaptativo con función de parada y arranque (ideal para los tacos), asistente de mantenimiento de carril, frenado de emergencia automático, alerta de tráfico cruzado y una cámara de visión 360° con una definición impecable que hace que estacionar sea un juego de niños.
Conclusión AutoMujer
El smart #3 es mucho más que una cara bonita. Es la demostración de que la movilidad eléctrica puede ser apasionante, premium, increíblemente tecnológica y, sobre todo, entretenida en el día a día. Si buscas dar el salto a lo eléctrico con un auto que se diferencie del resto, tenga un diseño sofisticado y una dinámica de manejo que te emocione, el smart #3 se gana un lugar destacado en la lista de deseos.
Nos gustó:
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El diseño exterior estilizado y la silueta SUV Coupé.
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La calidad de materiales del interior y el diseño de la consola flotante.
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La aceleración instantánea y lo bien que se agarra en las curvas.
A mejorar:
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La luneta trasera es algo pequeña debido al diseño coupé, lo que reduce un poco la visibilidad por el espejo retrovisor central (compensado por las excelentes cámaras).
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El sistema de infoentretenimiento tiene tantos menús que requiere un pequeño período de adaptación para dominarlo por completo.

