¿Los automóviles protegen igual a mujeres y hombres cuando ocurre un accidente? Durante décadas, esta pregunta ha estado presente en la investigación sobre seguridad vehicular, especialmente por las diferencias físicas entre las personas y la forma en que estas pueden influir en las lesiones durante una colisión.
Una nueva investigación de Volvo Cars aporta antecedentes a esta discusión. Según los resultados presentados por su Centro de Seguridad, el riesgo de lesiones entre las conductoras disminuyó un 88% al comparar vehículos Volvo fabricados entre 2010 y 2019 con modelos producidos entre 1970 y 1979.
El estudio también registró una reducción del 79% en el riesgo de lesiones para el conjunto de conductores, hombres y mujeres.
Pero quizás uno de los resultados más interesantes está en otro aspecto: de acuerdo con el análisis, el riesgo de lesiones de las conductoras alcanzó un nivel equivalente al de los hombres en los vehículos más recientes considerados en la investigación.
Un hallazgo que vuelve a poner sobre la mesa la importancia de diseñar automóviles considerando la diversidad física de quienes los utilizan. 🚗
¿Qué significa que el riesgo de lesiones haya disminuido un 88%?
Para interpretar correctamente el resultado, hay que mirar cómo se realizó la comparación.
La investigación analizó información de accidentes reales y comparó dos generaciones de vehículos Volvo separadas por aproximadamente cuatro décadas:
- Modelos fabricados entre 1970 y 1979, utilizados como referencia histórica.
- Modelos fabricados entre 2010 y 2019, que incorporan décadas de evolución en diseño estructural, sistemas de retención y tecnologías de seguridad.
En esa comparación, Volvo reportó una disminución del 88% en el riesgo de lesiones de las conductoras.
Esto no significa que una mujer que conduce un Volvo actual tenga un 88% menos de probabilidades de sufrir un accidente, sino que el indicador corresponde al riesgo de resultar lesionada en los siniestros considerados por el estudio.
Tampoco se trata de una comparación entre vehículos Volvo y automóviles de otras marcas.
El resultado permite observar la evolución de la protección de ocupantes dentro de la propia gama del fabricante, pero no establece por sí solo una superioridad frente a otros vehículos del mercado.
Mujeres y hombres: ¿por qué importa considerar las diferencias físicas? 👩🦰
Durante años, una de las discusiones sobre seguridad automotriz ha sido cómo representar adecuadamente a las personas en las pruebas y procesos de desarrollo de vehículos.
No todos los ocupantes tienen la misma estatura, peso, contextura o posición de conducción. Estas diferencias pueden influir en cómo interactúan con el cinturón de seguridad, los airbags, los asientos y la estructura del automóvil durante una colisión.
Por eso, diseñar un vehículo seguro no consiste únicamente en proteger a un ocupante promedio, sino en considerar una variedad de características físicas y situaciones de accidente.
Según Volvo, sus investigaciones han permitido incorporar estas diferencias en el desarrollo de sistemas de seguridad.
El estudio presentado en 2026 señala que, en los vehículos más recientes analizados, el riesgo de lesiones de las conductoras alcanzó un nivel equivalente al registrado entre los hombres.
Se trata de un resultado relevante dentro de la muestra estudiada, aunque no significa que todas las diferencias de riesgo hayan desaparecido en cualquier tipo de accidente, lesión o vehículo.
Más de 50.000 accidentes reales como base de investigación
Uno de los aspectos que distingue el trabajo de seguridad de Volvo es el uso sistemático de información obtenida fuera de los laboratorios.
Desde 1970, la compañía ha recopilado antecedentes de más de 50.000 accidentes de tránsito que involucraron a más de 80.000 ocupantes.
Esta información permite estudiar situaciones que no siempre pueden reproducirse mediante una prueba de choque convencional.
Entre ellas se encuentran las diferencias en velocidad, dirección del impacto, características de los ocupantes y condiciones en que se producen las colisiones.
El objetivo es comprender qué ocurre realmente durante los accidentes y utilizar esos antecedentes para desarrollar nuevas soluciones de seguridad.
La investigación presentada en 2026 consideró distintos escenarios:
- Colisiones frontales.
- Impactos laterales.
- Colisiones traseras.
- Salidas de camino.
- Volcamientos.
- Accidentes con múltiples impactos.
El análisis se concentró en ocupantes de 13 años o más que utilizaban cinturón de seguridad.
Además, examinó lesiones con potencial moderado de comprometer la vida, entre ellas fracturas y conmociones cerebrales.
Este último punto es importante: los resultados no deben interpretarse como una medición de todas las lesiones posibles ni de la mortalidad en accidentes de tránsito.
¿Y qué ocurre con quienes viajan en los asientos traseros?

Otro de los hallazgos destacados por Volvo está relacionado con la protección de los pasajeros que viajan atrás.
Según la investigación, los ocupantes de los asientos traseros que utilizan cinturón de seguridad presentan niveles de protección comparables a los de quienes viajan adelante, e incluso superiores en determinados escenarios.
Este resultado también debe interpretarse dentro de las condiciones y tipos de accidentes considerados en el estudio.
No significa que el asiento trasero sea siempre más seguro en cualquier circunstancia.
Lo que sí refuerza es la importancia del uso del cinturón de seguridad en todas las plazas del vehículo.
Y aquí vale la pena recordar algo fundamental: viajar atrás no elimina el riesgo de lesiones graves si no se utiliza correctamente el cinturón.
En el caso de niños y niñas, además, deben utilizarse sistemas de retención infantil adecuados a sus características físicas y correctamente instalados, conforme a las exigencias legales y recomendaciones de seguridad correspondientes.
Del accidente real al diseño de un automóvil más seguro 🛡️
¿Cómo se transforma la información de miles de accidentes en mejoras concretas para los vehículos?
Volvo utiliza una metodología denominada Circle of Life, mediante la cual los resultados de investigaciones de accidentes reales se incorporan a los procesos de diseño, desarrollo, pruebas y validación.
La información obtenida en terreno permite identificar situaciones de riesgo, estudiar mecanismos de lesión y establecer nuevos requisitos de seguridad.
Estos aprendizajes también forman parte del Volvo Cars Safety Standard, un conjunto de exigencias internas que, según el fabricante, considera situaciones de accidente y características de los ocupantes más allá de las contempladas en las regulaciones y pruebas convencionales.
Este enfoque responde a una realidad conocida en seguridad vial: los accidentes no ocurren siempre bajo condiciones idénticas.
Por lo tanto, las pruebas estandarizadas son herramientas importantes para evaluar vehículos, pero no pueden representar por sí solas todas las situaciones que pueden producirse en las vías.
E.V.A.: investigaciones de seguridad disponibles para toda la industria
Una de las iniciativas que Volvo ha desarrollado para compartir sus conocimientos es E.V.A. (Equal Vehicles for All).
Presentada en 2019, esta iniciativa puso a disposición pública una biblioteca digital con investigaciones de seguridad desarrolladas por la compañía durante más de cinco décadas.
El objetivo es facilitar el acceso a información que pueda contribuir al desarrollo de vehículos más seguros, independientemente del fabricante.
Esta decisión también permite que parte del conocimiento generado a partir de accidentes reales pueda ser utilizado por investigadores, autoridades y otros actores vinculados a la seguridad automotriz.
La investigación más reciente fue liderada por Lotta Jakobsson y Thomas Broberg, especialistas del Centro de Seguridad de Volvo Cars, y presentada en el marco de la conferencia internacional Enhanced Safety of Vehicles (ESV) 2026.
Seguridad equitativa: un desafío que va más allá de una marca
Para Åsa Haglund, directora del Volvo Cars Safety Centre, considerar la diversidad de los ocupantes ha sido una parte central del desarrollo de seguridad de la compañía.
La ejecutiva señaló que el trabajo con información de accidentes reales ha permitido diseñar soluciones considerando a mujeres, hombres y niños de distintas características físicas.
Desde una perspectiva de seguridad vial, el valor de esta investigación no está únicamente en la magnitud de la reducción del riesgo reportada, sino también en la discusión que plantea.
La protección de los ocupantes no debería depender de que sus características físicas se aproximen a las de un único modelo de referencia.
Esto implica considerar diferentes estaturas, pesos, contexturas, edades y posiciones dentro del vehículo durante los procesos de investigación y desarrollo.
También requiere evaluar los resultados mediante datos reales y metodologías que permitan identificar diferencias en la protección.
¿Qué nos deja esta investigación?
Los resultados presentados por Volvo muestran una evolución importante en la protección de ocupantes al comparar vehículos de distintas generaciones.
La reducción reportada del 88% en el riesgo de lesiones entre las conductoras y del 79% para el conjunto de conductores refleja el alcance de los cambios observados dentro de los modelos analizados por la compañía.
Pero también es importante mantener el contexto: se trata de una investigación basada en accidentes reales de vehículos Volvo, con una población y unos criterios de lesión específicos.
Sus resultados no permiten concluir que todos los automóviles actuales ofrezcan la misma protección ni que las diferencias de riesgo entre mujeres y hombres hayan desaparecido en toda la industria.
Lo que sí ponen de manifiesto es la importancia de investigar la seguridad considerando a las personas reales y no únicamente las condiciones de una prueba estandarizada.
Porque, al final, un automóvil no transporta ocupantes idénticos: transporta personas con distintas características físicas, edades y necesidades.
Y comprender esas diferencias es parte fundamental del desafío de seguir reduciendo las lesiones y muertes en el tránsito.

