La música y la tecnología suelen ser las puertas de entrada más efectivas para conectar con las nuevas generaciones, y esta vez, el objetivo es la educación sexual. Bajo el nombre de “Vulva”, una artista creada íntegramente con Inteligencia Artificial ha debutado en la escena digital chilena con un propósito particular: fomentar el conocimiento del propio cuerpo y normalizar la conversación sobre la salud íntima.
Presentada por la marca Nosotras (Essity) en el marco del Día de la Vulva, esta iniciativa utiliza el lenguaje del K-pop en su sencillo “Mírame”, disponible en plataformas como Spotify y YouTube Music, para abordar un tema que, según las estadísticas, sigue siendo una tarea pendiente en el país.
El dato: Los tabúes persisten en el espejo 🪞
Más allá de la propuesta estética y tecnológica, el proyecto se sustenta en cifras locales. Según el Estudio de la Mujer Chilena de Essity, el 13% de las mujeres en Chile nunca ha observado su zona íntima con un espejo.
Este porcentaje es un indicador de los tabúes históricos que rodean la anatomía femenina. La campaña busca que, mediante la identificación con una figura de la cultura pop digital, se logre disminuir la incomodidad de nombrar y entender el propio cuerpo, promoviendo una mirada informada sobre la salud menstrual e íntima.
Educación y acceso: El trasfondo de la iniciativa
Leandro Yefi, Brand Manager de Nosotras, señala que el enfoque no se limita al acceso a productos de higiene, sino a cerrar brechas de información. La conmemoración de este día, que ya cumple cuatro años en la agenda de la marca, se integra a un ecosistema educativo que incluye:
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Programas en colegios: Charlas y contenidos dirigidos a niñas, niños y adolescentes.
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Kits educativos: Entrega de productos e información técnica sobre el ciclo menstrual.
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Embajadoras digitales: Uso de redes sociales para amplificar mensajes de autocuidado sin censura.
Tecnología al servicio de la salud 📱
El uso de una artista generada por IA permite a la iniciativa navegar por espacios digitales donde el público joven consume contenido habitualmente. Al no ser una persona real, la figura de “Vulva” actúa como un vehículo simbólico para derribar la vergüenza asociada a la exploración física y el reconocimiento de la salud reproductiva.
Esta intersección entre algoritmos, música y salud plantea un nuevo escenario para las campañas de bienestar social: el uso de herramientas de entretenimiento masivo para resolver dudas que, tradicionalmente, han quedado relegadas al ámbito privado o clínico. 📈


